¿Oyes los pasos de tu vecino de arriba? Así puedes reducir el ruido.

  • Home
  • /
  • Ruido vecinos
  • /
  • ¿Oyes los pasos de tu vecino de arriba? Así puedes reducir el ruido.
Mujer molesta por el ruido y los pasos del vecino de arriba en su vivienda

Los ruidos de impacto del vecino de arriba pueden afectar al descanso, al teletrabajo y a la tranquilidad en casa.

¿Oyes tacones y pisadas del vecino de arriba? Así se aísla realmente este ruido

Son las 11 de la noche. Te acabas de meter en la cama después de un día agotador y, justo cuando empiezas a desconectar, se escucha: clac, clac, clac.

El vecino de arriba camina por casa. Después arrastra una silla. Más tarde cae algo al suelo y el golpe se escucha perfectamente en tu dormitorio.

Lo primero que pensamos casi todos es lo mismo:

👉 «Pongo un falso techo acústico y dejo de oírlo».

Ojalá fuera siempre así.

Un buen falso techo acústico puede conseguir una mejora muy importante, pero el ruido de pisadas, tacones, golpes o muebles arrastrándose tiene una dificultad: no siempre entra únicamente por el techo.

Por eso hay viviendas donde actuar sobre el techo cambia muchísimo la situación y otras donde, después de hacerlo, todavía queda ruido.

La diferencia está en cómo está construido cada edificio y cómo se transmiten las vibraciones por su estructura.

¿Por qué las pisadas también pueden escucharse por las paredes?

Cuando tu vecino habla o pone la televisión, el sonido viaja principalmente por el aire. Es lo que llamamos ruido aéreo.

Pero cuando camina con tacones, arrastra una silla o deja caer algo, el golpe se produce directamente contra el suelo. Es ruido de impacto.

Ese golpe hace vibrar el forjado que separa las dos viviendas y parte de esa vibración puede pasar a otros elementos conectados con él, entre ellos las paredes de tu habitación.

Por eso ocurre algo curioso: tú notas claramente que el golpe viene de arriba, pero una parte del ruido que escuchas dentro de la habitación puede estar llegando también a través de los tabiques.

Y esta es la razón por la que aislar únicamente el techo no siempre elimina el problema por completo.

Entonces, ¿hay que aislar el techo y todas las paredes?

Se podría hacer.

Podríamos plantear desde el principio aislar el techo y las cuatro paredes de una habitación para intentar reducir al máximo todas las posibles vías por las que llega el ruido.

Pero muchas veces no tendría sentido.

La obra sería mucho mayor, perderías más espacio útil y el coste aumentaría considerablemente sin saber todavía si realmente era necesario.

En AisladB preferimos hacerlo de otra manera: primero actuamos donde esperamos conseguir la mayor mejora y después vemos cómo responde realmente esa vivienda.

Porque cada edificio transmite los golpes de una forma diferente.

Primera fase: actuar donde está la mayor parte del problema

Cuando estudiamos una habitación con ruido de pisadas del vecino de arriba, empezamos por el elemento principal y analizamos también cómo pueden estar influyendo las paredes.

1. Un falso techo acústico de verdad

No hablamos simplemente de poner lana de roca y placas de yeso debajo del techo existente.

Para este tipo de ruido necesitamos que el nuevo techo quede desacoplado del forjado mediante soportes acústicos, reduciendo al máximo el paso de las vibraciones hacia el nuevo techo.

A partir de ahí combinamos una cámara, material absorbente y varias capas de masa para reducir el ruido que finalmente llega a la habitación.

Si quieres conocer qué lleva realmente un techo acústico, qué espesor necesita y qué sistema puede encajar mejor según el tipo de ruido, puedes verlo en nuestra guía de aislamiento acústico de techos, donde mostramos tres de las soluciones que utilizamos habitualmente en AisladB.

Estas opciones sirven como referencia, pero no trabajamos con sistemas cerrados. Cuando revisamos tu techo, valoramos el tipo de ruido, cómo está construido, la altura disponible y las posibles vías de transmisión para proponerte la solución que mejor encaje en tu caso, aunque no coincida exactamente con ninguna de estas tres.

2. Revisamos también las paredes

Antes de actuar, comprobamos qué tipo de paredes rodean la habitación.

En algunas viviendas hay tabiques ligeros conectados directamente con el forjado superior que pueden transmitir una parte importante de la vibración.

Cuando el tipo de pared y la construcción lo permiten, podemos actuar sobre ese encuentro superior para reducir la vibración que pasa del forjado a la pared.

No todas las paredes pueden tratarse de esta manera, por eso es algo que debemos valorar en cada vivienda.

¿Y cuánto voy a dejar de oír?

Esta es probablemente la pregunta más importante.

Y también aquella en la que preferimos no prometer cifras antes de conocer la vivienda de verdad.

En muchas habitaciones, esta primera actuación consigue un cambio muy importante en el confort y el ruido pasa de condicionar el descanso a quedar mucho más controlado.

En otras viviendas, la mejora del techo es notable, pero siguen escuchándose ciertos golpes porque parte de la vibración continúa llegando a través de algunas paredes.

Eso no significa que el techo no haya funcionado.

Significa que hemos reducido una de las principales vías de entrada del ruido y podemos valorar qué elementos siguen limitando el resultado.

Segunda fase: actuar solo donde siga siendo necesario

Una vez realizada la primera actuación, evaluamos el resultado real en el día a día.

Si el nivel conseguido es suficiente, paramos ahí. No tiene sentido hacer más obra ni gastar más dinero.

Si comprobamos que una pared concreta sigue transmitiendo una parte importante del ruido, estudiamos actuar específicamente sobre ella, ya sea mediante un trasdosado acústico o, en determinados casos, sustituyendo una pared ligera por una solución con mejores prestaciones.

Ya no aislamos paredes «por si acaso».

Actuamos únicamente sobre lo que realmente sigue limitando el resultado.

¿Por qué preferimos hacerlo por fases?

Porque en aislamiento acústico hacer más obra no siempre significa conseguir una mejora proporcional.

Podríamos recomendar desde el primer día aislar techo y paredes, pero muchas viviendas no lo necesitan.

Preferimos empezar por la actuación que previsiblemente va a aportar el mayor salto de confort, comprobar hasta dónde hemos llegado y continuar únicamente si realmente merece la pena.

Así evitamos hacer una obra mayor de la necesaria, gastar dinero donde quizá no aporte una mejora importante y perder espacio útil sin necesidad.

¿Te molestan las pisadas del vecino de arriba?

En AisladB somos especialistas en aislamiento acústico de viviendas en Madrid.

Si escuchas tacones, pisadas, golpes o muebles arrastrándose desde el piso superior, estudiamos tu caso para explicarte qué actuación tiene sentido hacer primero y hasta dónde merece la pena llegar.

Sin soluciones milagrosas. Sin hacer obra «por si acaso». Y sin gastar más de lo necesario para conseguir el resultado que buscas.

📞 636 774 099
📩 info@aisladb.es

Cuéntanos qué ruido escuchas y en qué habitación. Te ayudamos a encontrar la solución más lógica para tu vivienda.

También te puede interesar…

Eliminar el eco en salas de reuniones: Guía de soluciones

Eliminar el eco en salas de reuniones: Guía de soluciones

Descubre por qué las salas de reuniones suelen tener mala acústica y cómo eliminar el eco de forma definitiva. Te enseñamos las soluciones más eficaces (sin obras) para recuperar la claridad, reducir la fatiga de tu equipo y proyectar una imagen de éxito en cada reunión.